"La ciencia es una empresa cooperativa que se transmite de generación en generación. Es una antorcha que se pasa de profesores a alumnos y viceversa. Una comunidad de mentes capaces de regresar hasta la antigüedad y viajar más allá de las estrellas. ¡Nuestro viaje solo acaba de empezar!". (Neil deGrasse Tyson)

martes, 20 de junio de 2017

Anclados en el puerto de Shanghái

Cuaderno de Bitácora

Fecha: 20 de junio de 2017

Hora: 11:30 Zulu

Hace unos días me despedí de mis compañeros para embarcarme en una aventura por Shanghái. Se trataba de un viaje con la universidad, pero entre tanta clase y visita, pudimos descubrir aspectos de la cultura china que nos llamaron la atención. De hecho, algunos estaban muy relacionados con la vida en la cubierta del Legoratorio. Aquí van algunas curiosidades chinas: 


  • Para saludar sólo asiente o sonríen, es muy raro que se den abrazos, evitan el contacto físico.  
  • Relacionada con la anterior está el tema del espacio vital: hay una gran diferencia en relación a nosotros. Su espacio es su espacio y procuran, cuando se conocen entre ellos, no invadirlo. Sin embargo, con la gente desconocida tienen menos respeto e incluso te empujan. En el metro nos llevamos más de un empujón... (alguno llegaría tarde a la LEGO...).
  • Para mantener una conversación, lo ideal sería hablar de: ingresos (nuestro tan tabú ¿Cuánto cobras?), la apariencia física (te veo muy bien) y el status de la familia, entre otros. Sin embargo, deberemos evitar algunas expresiones como: ¡qué guapa está tu mujer!... De todas formas, nos recomendaron que es de inteligentes estar callado (esto... esto no lo asimilaría bien la tripulación de Curiosity).
  • En cuanto a las formas de estar en la mesa: es considerado de buena educación hacer ruidos: como sorber la sopa o los fideos, pues es una demostración de que está bueno. Además, a los chinos les gusta la comida caliente, y sorber los alimentos es una forma de no quemarse con ellos. Otro signo de agradecimiento y buena educación es dejar comida sobre la mesa. Pero, ¡ojo! No debemos clavar los palillos en el arroz, pues recuerda al incienso que se pone sobre los muertos en la misma posición... Nos parecemos a los chinos en una cosa, y es que ellos comen rápido y luego duermen una siesta de 45 minutos (se podría decir que “crearon la siesta”). En la LEGO la siesta la omitimos, pero la comida se acaba en un abrir y cerrar de ojos. 
  • Son muy supersticiosos: una fuente con agua significa que va entrando suerte; ponen espejos en las casas para ahuyentar a los espíritus; los números 8, 9 y 6 reportan buena suerte (las matrículas de los coches suelen tener estos números) y, sin embargo, el número 4 es de mala suerte: no hay esa planta en los hoteles.
  • Al entrar en el baño descubrí que tienen una "forma diferente" a la que estamos acostumbrados... (ver imagen para hacerse una idea).

  • Finalmente, no podía faltar algo de comida para la merienda, pero al ir a los supermercados nos dimos cuenta de que los sabores eran un tanto peculiares: patatas sabor pepino, cangrejo, langostino, miel... vamos, que casi mejor nos quedamos con la tortilla de patata. 


Y estas son algunas curiosidades que descubrimos en China. Al regresar a nuestro barco me encontré con un equipo muy motivado y con ganas de avanzar trabajo para el año que viene, así que, ¡genial! 

Todo esto es posible porque... JUNTOS SOMOS UNO!!!





Naiara Goñi